El trágico incendio del edificio del barrio de Campanar, en Valencia, ha marcado un antes y un después en el sector de la construcción. Este suceso ha abierto un debate urgente y sumamente necesario sobre la eficacia real de los materiales que dan forma a nuestros hogares, hospitales y hoteles. ¿Cumplir estrictamente con la normativa vigente es suficiente para garantizar una contención efectiva del fuego? La realidad nos demuestra que no siempre es así.
Mientras que los sistemas constructivos ligeros y modernos mostraron una alta vulnerabilidad y se deshicieron con rapidez, las estructuras internas de ladrillo y bloques cerámicos demostraron ser las únicas capaces de mantenerse en pie y frenar la propagación de las llamas.
Los materiales cerámicos cuentan con una clasificación A1 de reacción al fuego. Esto significa que, por su propia naturaleza, no son combustibles, no propagan el fuego y no emiten gases tóxicos ni humos. Más allá de las normativas vigentes, arquitectos, promotores y constructores tienen hoy la responsabilidad ética de priorizar la seguridad de las personas. Apostar por la cerámica es, en definitiva, apostar por construcciones duraderas, sostenibles y, por encima de todo, seguras para la vida.
Compartimos el artículo completo publicado en el DIARIO LA MAÑANA por el Gremi de Ceramistes de Lleida, donde se analiza en profundidad la necesidad de una actualización del Código Técnico de la Edificación (CTE) y los beneficios indiscutibles del ladrillo cerámico frente al fuego.
Mientras que los sistemas constructivos ligeros y modernos mostraron una alta vulnerabilidad y se deshicieron con rapidez, las estructuras internas de ladrillo y bloques cerámicos demostraron ser las únicas capaces de mantenerse en pie y frenar la propagación de las llamas.
Los materiales cerámicos cuentan con una clasificación A1 de reacción al fuego. Esto significa que, por su propia naturaleza, no son combustibles, no propagan el fuego y no emiten gases tóxicos ni humos. Más allá de las normativas vigentes, arquitectos, promotores y constructores tienen hoy la responsabilidad ética de priorizar la seguridad de las personas. Apostar por la cerámica es, en definitiva, apostar por construcciones duraderas, sostenibles y, por encima de todo, seguras para la vida.
Compartimos el artículo completo publicado en el DIARIO LA MAÑANA por el Gremi de Ceramistes de Lleida, donde se analiza en profundidad la necesidad de una actualización del Código Técnico de la Edificación (CTE) y los beneficios indiscutibles del ladrillo cerámico frente al fuego.