El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los grandes retos económicos y sociales de España. El crecimiento de los hogares, la concentración de población en determinadas zonas y una oferta de vivienda nueva que no avanza al mismo ritmo que las necesidades existentes han contribuido a agravar el problema.
Distintas estimaciones sitúan el déficit de vivienda en España en torno al millón de unidades necesarias, una cifra que refleja la dimensión del desequilibrio entre oferta y demanda. En este contexto, aumentar el ritmo de construcción de nuevas viviendas se ha convertido en una de las prioridades del sector.
Pero ¿en qué territorios se está construyendo más? ¿Qué comunidades autónomas concentran actualmente una mayor actividad residencial? Los datos de viviendas iniciadas y terminadas durante 2025 permiten dibujar una radiografía reciente de la construcción de vivienda en España.
ANDALUCÍA, MADRID Y CATALUÑA LIDERAN LA CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDA
Según los datos de 2025 del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, España registró 137.330 viviendas iniciadas durante el año. Andalucía encabezó la clasificación, con 30.219 nuevas viviendas, seguida de la Comunidad de Madrid, con 20.601, y Cataluña, con 17.010. La Comunidad Valenciana ocupó la cuarta posición, con 16.093 viviendas iniciadas. A cierta distancia aparecen Castilla-La Mancha, Castilla y León y Galicia.
Estas cuatro primeras comunidades —Andalucía, Madrid, Cataluña y Comunidad Valenciana— concentraron aproximadamente el 61 % de todas las viviendas iniciadas en España durante 2025.
Ranking de comunidades autónomas por número de viviendas iniciadas en 2025:
Datos provisionales de 2025. No se incluyen las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
MÁS POBLACIÓN Y MÁS HOGARES: UN RETO QUE SEGUIRÁ CRECIENDO
Las perspectivas demográficas apuntan a que la presión sobre el mercado residencial podría mantenerse durante los próximos años. Según las últimas proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), España podría superar los 53,8 millones de habitantes en 2041, lo que supondría ganar más de 4,25 millones de personas respecto a 2026.
Pero hay otro indicador especialmente significativo: el número de hogares. El INE estima que aumentarán en más de 2,18 millones durante ese mismo periodo, un crecimiento del 11,1 %. Esta evolución responde, entre otros factores, a la reducción progresiva del tamaño medio de los hogares, que pasaría de 2,49 a 2,43 personas.
Estas previsiones dibujan un escenario en el que la necesidad de vivienda seguirá aumentando. Por tanto, el desafío no consiste únicamente en responder al déficit residencial acumulado, sino también en anticiparse a una demanda que continuará evolucionando en función del crecimiento de la población y de los cambios en la composición de los hogares.
Las proyecciones del INE también muestran diferencias territoriales. En crecimiento relativo de población, destacan la Comunidad Valenciana (+16,4 %), Illes Balears (+16,2 %) y Madrid (+14,4 %). En aumento del número de hogares, sobresalen Murcia (+20,7 %), Comunidad Valenciana (+16 %) e Illes Balears (+14,7 %).
¿CUÁNTAS VIVIENDAS SE TERMINAN REALMENTE?
Iniciar una promoción residencial no significa que las viviendas estén disponibles de inmediato. Entre el comienzo de las obras y la finalización del edificio transcurre un periodo de tiempo en el que intervienen diferentes fases de ejecución, trámites y procesos técnicos.
Por eso, además de observar las viviendas iniciadas, resulta interesante analizar cuántas se terminaron durante el mismo ejercicio.
En 2025 se contabilizaron 93.650 viviendas terminadas en España, frente a las 137.330 iniciadas. Andalucía volvió a situarse en primera posición, con 19.898 viviendas finalizadas, seguida de Madrid, con 17.298, y Cataluña, con 14.739.
La clasificación presenta algunas diferencias respecto a la de viviendas iniciadas. Por ejemplo, el País Vasco alcanza la quinta posición en viviendas terminadas, mientras que Canarias se sitúa en ese puesto en la clasificación de nuevas promociones iniciadas.
Ranking de comunidades autónomas por número de viviendas terminadas en 2025:
Datos provisionales de 2025. No se incluyen las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
UN RITMO DE CONSTRUCCIÓN QUE TODAVÍA DEBE AUMENTAR
La diferencia entre viviendas iniciadas y terminadas pone de manifiesto el volumen de actividad que registra actualmente el sector residencial. En 2025 se iniciaron 137.330 viviendas y se terminaron 93.650.
Aunque ambas cifras corresponden a indicadores distintos y no representan necesariamente las mismas promociones, permiten observar que el volumen de nuevas viviendas que comienza su desarrollo es superior al que alcanza su finalización durante el mismo año.
El contexto de necesidad residencial exige mantener e incrementar la actividad constructora. Para ello, además de impulsar nuevas promociones, resulta fundamental disponer de suelo adecuado, agilizar los procesos administrativos, contar con profesionales cualificados y favorecer soluciones constructivas que permitan ejecutar edificios con garantías de calidad y eficiencia.
CONSTRUIR MÁS, PERO TAMBIÉN CON CALIDAD Y GARANTÍAS
El reto de la vivienda no consiste únicamente en aumentar el número de edificios construidos. También es necesario responder a las exigencias actuales de habitabilidad, confort, eficiencia energética, aislamiento acústico, seguridad y durabilidad.
En este escenario, los materiales y sistemas constructivos tienen un papel fundamental. Las soluciones cerámicas continúan aportando prestaciones contrastadas y una larga trayectoria en el sector de la edificación, contribuyendo a construir viviendas preparadas para responder a las necesidades de las personas y a las exigencias técnicas actuales.
La evolución de la construcción residencial en España abre, por tanto, un escenario de actividad y oportunidades para todo el sector. Un crecimiento que deberá ir acompañado de planificación, capacidad productiva y una apuesta constante por la calidad constructiva.
Distintas estimaciones sitúan el déficit de vivienda en España en torno al millón de unidades necesarias, una cifra que refleja la dimensión del desequilibrio entre oferta y demanda. En este contexto, aumentar el ritmo de construcción de nuevas viviendas se ha convertido en una de las prioridades del sector.
Pero ¿en qué territorios se está construyendo más? ¿Qué comunidades autónomas concentran actualmente una mayor actividad residencial? Los datos de viviendas iniciadas y terminadas durante 2025 permiten dibujar una radiografía reciente de la construcción de vivienda en España.
ANDALUCÍA, MADRID Y CATALUÑA LIDERAN LA CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDA
Según los datos de 2025 del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, España registró 137.330 viviendas iniciadas durante el año. Andalucía encabezó la clasificación, con 30.219 nuevas viviendas, seguida de la Comunidad de Madrid, con 20.601, y Cataluña, con 17.010. La Comunidad Valenciana ocupó la cuarta posición, con 16.093 viviendas iniciadas. A cierta distancia aparecen Castilla-La Mancha, Castilla y León y Galicia.
Estas cuatro primeras comunidades —Andalucía, Madrid, Cataluña y Comunidad Valenciana— concentraron aproximadamente el 61 % de todas las viviendas iniciadas en España durante 2025.
Ranking de comunidades autónomas por número de viviendas iniciadas en 2025:
| Comunidad autónoma | Viviendas iniciadas |
| Andalucía | 30.219 |
| Comunidad de Madrid | 20.601 |
| Cataluña | 17.010 |
| Comunidad Valenciana | 16.093 |
| Castilla-La Mancha | 7.523 |
| Castilla y León | 6.594 |
| Galicia | 5.379 |
| Canarias | 5.045 |
| País Vasco | 4.441 |
| Aragón | 4.436 |
| Región de Murcia | 4.308 |
| Illes Balears | 4.303 |
| Asturias | 3.130 |
| Extremadura | 2.745 |
| Navarra | 2.395 |
| Cantabria | 1.538 |
| La Rioja | 1.413 |
Datos provisionales de 2025. No se incluyen las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
MÁS POBLACIÓN Y MÁS HOGARES: UN RETO QUE SEGUIRÁ CRECIENDO
Las perspectivas demográficas apuntan a que la presión sobre el mercado residencial podría mantenerse durante los próximos años. Según las últimas proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), España podría superar los 53,8 millones de habitantes en 2041, lo que supondría ganar más de 4,25 millones de personas respecto a 2026.
Pero hay otro indicador especialmente significativo: el número de hogares. El INE estima que aumentarán en más de 2,18 millones durante ese mismo periodo, un crecimiento del 11,1 %. Esta evolución responde, entre otros factores, a la reducción progresiva del tamaño medio de los hogares, que pasaría de 2,49 a 2,43 personas.
Estas previsiones dibujan un escenario en el que la necesidad de vivienda seguirá aumentando. Por tanto, el desafío no consiste únicamente en responder al déficit residencial acumulado, sino también en anticiparse a una demanda que continuará evolucionando en función del crecimiento de la población y de los cambios en la composición de los hogares.

¿CUÁNTAS VIVIENDAS SE TERMINAN REALMENTE?
Iniciar una promoción residencial no significa que las viviendas estén disponibles de inmediato. Entre el comienzo de las obras y la finalización del edificio transcurre un periodo de tiempo en el que intervienen diferentes fases de ejecución, trámites y procesos técnicos.
Por eso, además de observar las viviendas iniciadas, resulta interesante analizar cuántas se terminaron durante el mismo ejercicio.
En 2025 se contabilizaron 93.650 viviendas terminadas en España, frente a las 137.330 iniciadas. Andalucía volvió a situarse en primera posición, con 19.898 viviendas finalizadas, seguida de Madrid, con 17.298, y Cataluña, con 14.739.
La clasificación presenta algunas diferencias respecto a la de viviendas iniciadas. Por ejemplo, el País Vasco alcanza la quinta posición en viviendas terminadas, mientras que Canarias se sitúa en ese puesto en la clasificación de nuevas promociones iniciadas.
Ranking de comunidades autónomas por número de viviendas terminadas en 2025:
| Comunidad autónoma | Viviendas terminadas |
| Andalucía | 19.898 |
| Comunidad de Madrid | 17.298 |
| Cataluña | 14.739 |
| Comunidad Valenciana | 8.866 |
| País Vasco | 4.237 |
| Castilla y León | 4.086 |
| Castilla-La Mancha | 3.872 |
| Canarias | 3.152 |
| Región de Murcia | 2.969 |
| Illes Balears | 2.569 |
| Aragón | 2.482 |
| Galicia | 2.455 |
| Navarra | 2.023 |
| Asturias | 1.748 |
| Extremadura | 1.501 |
| Cantabria | 1.273 |
| La Rioja | 466 |
Datos provisionales de 2025. No se incluyen las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
UN RITMO DE CONSTRUCCIÓN QUE TODAVÍA DEBE AUMENTAR
La diferencia entre viviendas iniciadas y terminadas pone de manifiesto el volumen de actividad que registra actualmente el sector residencial. En 2025 se iniciaron 137.330 viviendas y se terminaron 93.650.
Aunque ambas cifras corresponden a indicadores distintos y no representan necesariamente las mismas promociones, permiten observar que el volumen de nuevas viviendas que comienza su desarrollo es superior al que alcanza su finalización durante el mismo año.
El contexto de necesidad residencial exige mantener e incrementar la actividad constructora. Para ello, además de impulsar nuevas promociones, resulta fundamental disponer de suelo adecuado, agilizar los procesos administrativos, contar con profesionales cualificados y favorecer soluciones constructivas que permitan ejecutar edificios con garantías de calidad y eficiencia.
CONSTRUIR MÁS, PERO TAMBIÉN CON CALIDAD Y GARANTÍAS
El reto de la vivienda no consiste únicamente en aumentar el número de edificios construidos. También es necesario responder a las exigencias actuales de habitabilidad, confort, eficiencia energética, aislamiento acústico, seguridad y durabilidad.
En este escenario, los materiales y sistemas constructivos tienen un papel fundamental. Las soluciones cerámicas continúan aportando prestaciones contrastadas y una larga trayectoria en el sector de la edificación, contribuyendo a construir viviendas preparadas para responder a las necesidades de las personas y a las exigencias técnicas actuales.
La evolución de la construcción residencial en España abre, por tanto, un escenario de actividad y oportunidades para todo el sector. Un crecimiento que deberá ir acompañado de planificación, capacidad productiva y una apuesta constante por la calidad constructiva.